domingo, 21 de febrero de 2010

Se nos escapó la luna de las manos...



Se nos escapó la luna

de las manos,

se fue a domar mareas,

a desparramarse

por llanuras y montañas,

afinando la luz de las estrellas.


Y nuestros cuerpos

quedaron a la deriva

atravesando la noche,

haciendo cosquillas a la oscuridad,

susurrando con los dedos

flores amarillas.


Peregrinaron hacia una noche más larga

a través del silencio

de saliva y caricias.

Y después nada.


Se nos tragó el día con su ruido

tras arañarnos

___________los rayos del sol,

y se durmieron todos los sueños

sobre los párpados,

y los brazos

dejaron de ser alas

para volver a ser brazos,

y los besos

se cayeron a la tierra

esperando otra luna

con la que germinar.



Este es un poema de hace algunos años que he releido hoy y me ha apetecido compartirlo con ustedes.