martes, 12 de febrero de 2013

Hay una araña en mi clavícula, de Sara Herrera Peralta



Gracias a Adriana Bañares por descubrirme a esta poetisa.


Hay una araña en mi clavícula.
Una araña grande que lo invade todo,
el mar y los huecos,
la tierra,
el apartaemento.

Hay una araña en mi clavícula.
Y me cubre.
Y me protege.
Porque todas las madres
han sido miedo, amor, herida, lucha y

tierra.

Hay una araña en mi clavícula.
Porque todas las madres han sabido
cuánto pesa una muerte,
cuánto mide el olvido.

Y sin embargo, esperan.

La vida es una presagio.
Útil como no supo nadie
serlo con tantos años,
con menos miedo
del que ella tiene,
la araña es su madre,
la voz callada, un refugio.

Mientras el padre
entretiene a la criada,
su madre y sus hermanas
hacen el almuerzo.

Hay siempre un lugar
para los abandonados.

Sara Herrera Peralta, Hay una araña en mi clavícula, 2012.

domingo, 3 de febrero de 2013

Las afueras, de Pablo García Casado



Por más que se extiendan las ciudades hasta juntarse
unas con otras por más desengaños que el sexo la muerte
o las oposiciones nos deparen quedarán siempre las afueras

la oscuridad de los polígonos industriales la ineficacia
el ministerio de obras públicas por más que se empeñen
colectivos ciudadanos asociaciones de vecinos seguirán

amaneciendo los restos del amor en las afueras.



 
De "Las afueras"  DVD Ediciones 3ª Edición 2007
Un poema de madrugada, en esta noche fría y lluviosa porque me da la gana.

domingo, 27 de enero de 2013

Keppler-22b






El espacio es un lugar
tan vacío sin ti.
Enrique Bunbury
Cada noche busco
nuevos planetas
más allá de nuestro sistema.
Con mi pensamiento
                  atravieso
años luz de oscuridad y frío,
atravieso el tiempo y la soledad
hasta nuevos mundos
adonde apenas llega la imaginación:
desiertos sin horizonte,
               océanos de metano,
lunas rotas atravesando el insomnio,
auroras australes en noches que no acaban,
vientos pesados como continentes,
tormentas de rayos gamma
e, incluso,
lugares habitables,
y, entre todos los planetas habitables,
alguno habitado,
habitado por seres que sueñan,
y allí,
entre todos estos seres,
uno que mira al cielo
en busca de nuevos planetas.



Este poema forma parte de un libro-disco que estoy escribiendo/componiendo que se llamará La Frontera. En éste concretamente me he inclinado un poco en la ciencia-ficción.

lunes, 14 de enero de 2013

Versátiles, de Cristina Abril








Este bar con ganas de humo
esta mesa repleta de cañas
y ron miel
este reloj de agujas quietas
y los amigos que la noche necesita

hoy que cumplo años pienso en vosotros
los que bucean por los libros
sin bombona de oxígeno
los de la risa sin anzuelos
los de la vergüenza colgada del escote
los blogueros los impulsivos los inéditos
los de la voz con hambre los genios
los de siempre los de paso los breves
los enredados los insaciables
los que sois
el Colmo de los miércoles.


Cristina Abril

domingo, 6 de enero de 2013

Los Reyes Magos

Mirad lo que me han traído Melchor, Gaspar y Baltasar.





miércoles, 26 de diciembre de 2012

Se nos escapó la luna...


Aquí dejo un poema de los que componen Poemas Desordenados.

Se nos escapó la luna
de las manos,
se fue a domar mareas,
a desparramarse
por llanuras y montañas,
afinando la luz de las estrellas.

Y nuestros cuerpos
quedaron a la deriva
atravesando la noche,
haciendo cosquillas a la oscuridad,
susurrando con los dedos
flores amarillas.

Peregrinaron hacia una noche más larga
a través del silencio
de saliva y caricias.

Y después nada.
Se nos tragó el día con su ruido
tras arañarnos
                      los rayos del sol,
y se durmieron todos los sueños
sobre los párpados,
y los brazos
dejaron de ser alas
para volver a ser brazos,
y los besos
se cayeron a la tierra
esperando otra luna
con la que germinar.

viernes, 14 de diciembre de 2012