Día 13. En la casa quedamos sólo tres. Los otros dos se fueron antes de la ventisca y no volvieron. Estamos discutiendo si repartinos sus cosas o esperar más. Estoy seguro de que no los volveremos a ver.
Día 12. Cada vez hay menos huellas en la nieve. La calefacción ha dejado de funcionar, hemos tenido que comenzar a quemar libros para mantenernos calientes: hemos empezado la hoguera con Shakespeare.
Día 9. Conseguí la provisiones, pero no encontré personas en mi recorrido. También hace tiempo que no oigo al resto de personas que viven en el edificio; quizá hayan escapado.
Día 5. Sigue nevando, la comida comienza a escasear y las personas con las que vivo comienzan a mirarme extraño (creo que traman algo). No sé cuánto podremos durar así.