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domingo, 27 de julio de 2014

Mi cama

Perdonad mi ausencia. Tuve problemas con mi contraseña gmail. Después de una eternidad lo he solucionado. Ahora he vuelto y no me pienso ir.










                                                                              Florecerán los  besos
                                                                              sobre las almohadas
                                                                              Miguel Hernández



Mi cama se siente terrible-
mente sola
cuando tú no anidas en ella,
se arruga, se retuerce en sábanas
manchadas de días de diario.
Mi cama se hunde
en el silencio
que se enreda a mi colchón.
No cuadra la ecuación
de mi piel
sin tu tacto.


sábado, 29 de junio de 2013

Zapatos



He caminado durante más de dos años con estas zapatillas, o como se dice en mi ciudad "playeros". No sé cuántos kilómetos han pasado por sus suelas, pero me parece más interesante pensar en cuántas chicas he besado con ellas puestas, cuántas personas me las han pisado sin querer (o queriendo), cuántas veces he visto una película, a qué personas he conocido, cuántas mierdas he pisado con ellas. Me gustaría saber quién tiene unas zapatillas iguales y cuánto tiempo le han durado a él. Me gustaría saber qué ha hecho el comenciante con los 45 euros que me costaron. Me gustaría conocer la verdadera alma de estos zapatos, que han sido parte de mi cuerpo durante dos años y medio. Hoy voy a tirarlos.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Poemas Desordenados

¡Qué cabeza la mía! Tanto facebook y me olvido de que tengo un magnífico y concurrido blog. 
Cómo ya he explicado en "caralibro", hace algo más de cinco años terminé mi primer poemario, lo llamé Poemas Desordenados, lo edité, lo imprimí, se lo di a algunos amigos, también lo presenté a muchos concursos literarios que decidieron, justamente, rechazarlo y finalmente lo escondí en un cajón, mientras pasaba a componer mi segundo poemario.
Esta semana me ha venido la iluminación y he decicido publicarlo online, distribuirlo gratuitamente en formato pdf. por la red. Suelto este libro al mar esperando que llegue a muchas islas y, si tiene éxito (a nivel de di fusión), haré lo mismo con otros libros que tengo escritos y guardando polvo en estanterías y pinchos usb.

El libro lo publicaré este sábado 1 de diciembre de 2012 y el diá antes publicaré aquí y en facebook unas preguntas sobre el poemario, y el primero que responda correctamente a estas preguntas le enviaré los Poemas Desordenados imprimidos, encuadernados y dedicados personalmente.

jueves, 3 de febrero de 2011

El Monstruo de los Ojos Verdes - Cerillas

El sonido no es óptimo, pero aquí os dejo un video que grabé hace cosa de un año.





CERILLAS


la noche llegaba tarde y sin sueño,
la luna esta a punto de romperse.
Decidimos quemar todos los miedos,
beber todos los vasos,
bailar con el fracaso
antes de que nos llevara la corriente.

Las paredes se nos cayeron,
nos quedamos en cueros
en mitad de la nada.
No podíamos ser más sinceros:
nos salieron del pecho
cientos de bestias mal atadas.


Se nos quedó pequeña la madrugada,
se rompieron todas las historias sin contar,
sangrando silencio de las palabras.
Se deshicieron como azúcar en el paladar.

Creo que voy a empezar otra vez,
olvidando los recuerdos falsos
y los que me inventé.
Creo que voy a incendiar la ciudad:
pásame las cerillas...
¡se van a enterar!


Superamos la ciencia ficción
en el último renglón
que nos guardaba la realidad
metimos más escenas de acción,
sexo y rocanrol
dejando abierto el final.

Y la noche se largó
con el ladrido de los perros,
el Monstruo de los Ojos Verdes
se comió los sentimientos.
No nos dejó nada que romper,
ten cuidado con los escombros,
te puedes caer.

Se nos quedó pequeña la madrugada...

Creo que voy a empezar otra vez,
olvidando los recuerdos falsos
y los que me inventé.
Creo que voy a incendiar la ciudad:
pásame gasolina...
¡se van a enterar!

Creo que voy a acabar de una vez,
olvidando los recuerdos falsos
y los que me inventé.
Creo que voy a incendiar la ciudad:
pásame una botella,
¡me voy a emborrachar!