sábado, 10 de junio de 2017

JESÚS CARRASCO

(la imagen la he sacado de aquí)


JESÚS CARRASCO


Que me robaran el nombre

es lo mejor

que me podía haber pasado,

deshacer esa coraza

               hecha de crujidos y fragores ajenos,

rasgar esa piel extraña

que me oprimía,

desnudarme de la apariencia

y por fin ser huérfano,

fugarme desde mis adentros

               para dejar de ser otro,

romperme para ser yo.

lunes, 30 de enero de 2017

París sin ti



https://www.youtube.com/watch?v=H2t35mf_hIw



París sin ti
es una mala canción
que canta por sus calles
perdido un español.

París sin ti
es como agosto en Madrid:
una ciudad callejera
y sin pedigree.

París sin ti
es Montmartre sin Amelie,
una despedida sin beso
en la Gâre d'Austerlitz.

París sin ti
es un bistrot sin pastis,
es la Monalisa
puesta de perfil.

Oh! París! París!
Poblada por maniquís,
turistas y ladrones
en el mismo redil.

París sin ti
es caminar y caminar
por un taxi que no para
y otro que no va a venir.

París sin ti
es Grainsbourg en Nôtre Dame
pidiéndole a la Virgen
un chalet en el Más Allá.

París sin ti
es una maleta sin abrir
llena de ropa sucia
y un puñado de souvenir.

París sin ti,
de Montparnasse a Saint Denis,
es un mar de cemento
y un cielo de hollín.

París
llora por no reír,
sus puentes bostezan
un torrente gris.

Pero París,
no te voy a mentir,
es una cárcel de placeres
sin tu vis a vis.

París
no quiere dormir,
me susurra al oído
que no piense en ti.

Y es que París,
enamorada y febril,
me emborracha cada noche
avec grand plaisir.

París sin ti
es una mala canción...

jueves, 29 de diciembre de 2016

Pájaros en la cabeza



No son sólo 
pájaros en
la cabeza,
lo que me despeina

           cuando yo te veo, 
son también las ganas
de robarte la atención

                 susurrándote un beso
en todas las esquinas que doblamos,

son el aire y la lluvia, 
que enfermos de envidia, 
me intentan agarrar
       con sus manos mi pelo, 
y por más que me empujen,
                     me insulten, 
                   me bufen,
             me bramen,
no consiguen arrancarnos

                a mí de ti.
                a ti de mí,
a nosotros mismos de nosotros.


No son sólo 
pájaros en

la cabeza,
sino también ciento volando, 

bandadas escapadas
de los sueños de Hitchcock que recorren la troposfera

     cantando tu nombre
                                    en tu busca

y surfean los vientos,
   sorben los mares,
   cosen las nubes,
   desordenan las hojas de los árboles, 

   deletrean las ciudades
                     por las que pasan 
esperando que en una de ellas
          oigas tu nombre en su canción, 
                    ices tu mirada al cielo
y te vengas 
     volando
con ellos.

No son sólo 
pájaros en
la cabeza,
no son utopías, 

no son horizontes
            que nunca llegues a tocar con tus manos,




son ideas,
               son albricias

son luz que se nos desprende de las cabelleras 
mientras nos olvidamos en algún cajón
                                       esas tristezas 
y nos ponemos guapos
para bailar la felicidad 
al borde del precipicio. 

lunes, 13 de junio de 2016

La alegría



Me rebasa la rabia,
me desbordan el hambre,
la pobreza, la injusticia,
la enfermedad,
esta indiferencia que me ahora,
los mendigos pidiendo en la acera,
a los que no me atrevo a mirar a los ojos.

Me saturan las mentiras
como piedras en una lapidación,
por prensa, televisión y radio,
pero donde más me duelen es
                                en la calle
(la calle es nuestra, joder,
que no nos quiten también eso).

Me roban la memoria,
me niegan tres veces,
me intentan asustar,
me golpean con multas,
me desahucian,
me privatizan el sol,
me crucifican
con la moral católica apostólica romana,
me exilian
y si intento entrar
me disparan en Ceuta,
viven por encima de mis posibilidades
                             sin pedir permiso
y yo sigo aquí
esperando a Godot,
                    sin hacer nada
mientras me rebasa la rabia.

Pero de esta rabia saltan chispas
que contienen toda la fuerza del sol,
que saltan
                 de cabeza
                                  a cabeza
encendiendo conciencias,
descerrajando las soledades
y vacunándonos contra la cobardía.
Esta rabia se contagia
                 de boca
                              a boca,
de idea a idea,
de sonrisa a sonrisa,
y se va transformando en alegría,
y de repente
empezamos a conjugarnos en la primera persona del plural,
poco a poco comprendemos
que somos el origen de todo
y que los fantasmas,
               si los dejas de mirar,
                           desaparecen,
nuestra voz se convierte en un cañón
            contra los muros de la apatía,
nuestros pasos hacen temblar los cimientos
                                 de la nueva esclavitud,
nuestra ilusión se transforma en realidad
                       transformando la realidad
y nuestra rabia,
                       que arde dentro de su oscuridad,
nos empuja hacia el amanecer.

Y cuando nos golpeen,
                      resistiremos,
cuando nos golpeen otra vez,
                     resistiremos,
cuando nos vuelvan a golpear,
                    resistiremos,
cuando nos amordacen,
             nos desataremos,
si nos dividen,
             nos multiplicaremos,
si nos mienten,
no les creeremos,
si nos pisan,
          todavía más altos y decididos,
          nos levantaremos,
si ladran, es que cabalgamos,
si nos atacan,
          no basta con defender,
          esta vez también atacaremos,
que si nos hieren,
       es porque no estamos muertos
y si nos vencen…
             no podrán
            porque no nos rendiremos.