Aquí os dejo una canción del que seguramente sea el mejor grupo de Valladolid. Vielba y compañía se merecen el éxito que empiezan a recoger después de muchos años de trabajo.
domingo, 23 de agosto de 2009
viernes, 14 de agosto de 2009
Una poesia di Franco Bonucci

TIM
Sono giorni
che ti sto cercando,
ma tu -tu -tu -tu -tu
tu non rispondi mai...
tu, proprio tu
solo tu,
nella mia vita,
tu, solo tu
sempre tu
falla finita,
tu -tu -tu -tu
tu -tu -tu
tu che non rispondi
mai,
e hallo, hallo, hallo
allora sai cosa facciamo?
Se il telefono non suona,
somo io che non ti chiamo...
jueves, 13 de agosto de 2009
Un poema de Francisco Carrasco
Inutilidad de la poesía
Mañana haré una hoguera con mis versos,
sin tregua, por si alguno
quiere poner a prueba su inocencia.
Voy a ser el verdugo
más cruel con aquello que amé tanto.
Los versos que conmigo
contemplaron la vanidad del mundo.
Y los que fueron fieles
al árbol, y al tañer de las campanas.
Los que se complacían con las tardes
que ardían en la piedra.
Alguno entró conmigo al gabinete
de mis sueños profusos,
donde ella me ofrecía
su adecuada postura.
Otros fueron mis cómplices, convictos
de vidas diseñadas.
Y al mirarme al espejo
y ver que el tiempo me ha ultrajado tanto,
me declaro culpable,
reo de lesa conciencia,
de haber prestado vida
a tanta desventura.
Mañana haré una hoguera con mis versos,
sin tregua, por si alguno
quiere poner a prueba su inocencia.
Voy a ser el verdugo
más cruel con aquello que amé tanto.
Los versos que conmigo
contemplaron la vanidad del mundo.
Y los que fueron fieles
al árbol, y al tañer de las campanas.
Los que se complacían con las tardes
que ardían en la piedra.
Alguno entró conmigo al gabinete
de mis sueños profusos,
donde ella me ofrecía
su adecuada postura.
Otros fueron mis cómplices, convictos
de vidas diseñadas.
Y al mirarme al espejo
y ver que el tiempo me ha ultrajado tanto,
me declaro culpable,
reo de lesa conciencia,
de haber prestado vida
a tanta desventura.
miércoles, 12 de agosto de 2009
martes, 11 de agosto de 2009
Un poema de José Naveiras

He leído este poema en el blog de Gsus Bonilla y no he podido esperar ni cinco minutos a colgarlo también aquí. Es Genial.
ME
Me duelen las escarpias
de atajar memorias
y se me ponen como pelos
al aterrizar en el ático de mi estómago.
Me lloran los platos
al esperar imposibles
y los tengo como ojos
de tanto recordar silencios.
Me ciega el puño
con inesperados anuncios
y lo tengo en un corazón
donde por suerte no es invierno.
Me ensordece el estropajo
por tostar titubeos
y está como una lengua
si afilamos piedras.
Vale,
tengo los corchos de pulmón.
por José Naveiras, de su libro POEMAS PARA BERBERECHOS (ED.DIEDYCUL 2007)
lunes, 10 de agosto de 2009
El Señor de los Traguillos
Éste es un corto que rodamos unos amigos hace unos años. A ver qué os parece
miércoles, 5 de agosto de 2009
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